martes, 10 de enero de 2012

Querida Holly, no tengo mucho tiempo. 
No literalmente, sino porque has salido a comprar helados y volverás pronto. Ésta será la última carta, sólo me queda una cosa por decirte: Esta carta no es para que me recuerdes ni para que compres una lámpara, puedes cuidar de ti misma sin mi ayuda. 
Es para decirte cómo me he sentido, cómo me has cambiado, me has convertido en un hombre queriéndome, Holly, y por eso te estoy eternamente agradecido, literalmente. Quiero que me prometas algo: Que nunca estarás triste o insegura o perderás por completo la fe, que tratarás de verte con mis ojos. Gracias por aceptar ser mi esposa, soy un hombre que no se arrepiente. Qué suerte he tenido. Tú has llenado mi vida, Holly, pero yo sólo soy un capítulo de la tuya. Habrá más, te lo prometo. 
Y ahora viene el gran consejo: No tengas miedo a volver a enamorarte, prepárate para esa señal que parece el fin del mundo.

Posdata: Siempre te amaré.


martes, 3 de enero de 2012

lunes, 2 de enero de 2012


-Dime una cosa, ¿cómo sería tu hombre ideal?
+Mi hombre ideal.... seria.... Tendría que ser guapo, sí, guapo y simpático y más alto que yo, y que me quiera mucho, muchísimo. Me gustaría que tuviera el pelo castaño y unos ojos verdes intensos, aunque tambien me gustan los chicos de pelo negro y ojos azules. Me gusta que tengan el pelo un poco alborotado, y que sean alegres y optimista, que vean la vida de otra manera, no sé, como si mereciese de verdad vivir cada segundo de la vida...
-Y dime otra cosa... ¿no te conformarías conmigo? Rubio, ojos marrones, bastante atractivo, alto, simpático, amable, que le gusta la vida, vivirla, y sobretodo que quiero vivirla con la persona que amo, el resto de mi vida, y que te quiero mucho, muchísimo.
+Ahora dime tú una cosa... ¿cómo sería tu mujer ideal?
-Mi mujer ideal... eres tú